Todos presumimos de sabernos muy bien la teoría, pero… ¿Sabemos ponerla en práctica? 🤨 Aquí está el quid de la cuestión. Si bien todos sabemos que ahorrar consiste en guardar, apartar o no gastar una parte de nuestros ingresos, las formas de hacerlo son cada vez más. De eso trata precisamente este artículo. Sin embargo, empecemos por el concepto básico. ➡️ ¿Qué significa AHORRAR y qué es el ahorro?
Ahorrar es reservar parte de los ingresos actuales (mensuales o anuales) de cara a la consecución de unos objetivos financieros. En resumidas cuentas, buscamos con ello asegurar nuestra solvencia en un futuro que puede ser más o menos cercano. Y esta tarea NO es nada sencilla, amigos. Nuestro cerebro está más predispuesto a disfrutar que sufrir. Por lo tanto… ¿Por qué ahorrar cuando podemos gastar?
Se puede ahorrar sin contar con un asesor financiero. Tampoco nos vengamos arriba. 😩 De hecho, los profesionales preferimos PERFILES DISCIPLINADOS, con experiencia haciendo sus propios números e incluso con una trayectoria guardando una parte de sus ingresos. 😇 ¿Cuáles son los primeros pasos que se deben dar? ➡️ Una buena planificación diseñada específicamente para tí por un asesor, control sobre tu dinero y conocimiento sobre cuáles son tus gastos mensuales (prescindibles o no). Ahorrar debe ser una prioridad SIEMPRE.
El famoso colchón de seguridad
Vayamos al grano. ¿Hay que tener un colchón de seguridad? Sí, SIEMPRE. Esto no va de ahorro ni de inversión, va de que estarás muy JODID* si surge algún imprevisto en tu día a día. Te vamos a poner el ejemplo más clásico del mundo. Se te rompe la lavadora y no tienes ahorros. 👩🏻🔧 ¿Qué haces? Tirar de microcréditos o financiarla. Nunca nos da por comenzar a lavar a mano. 🧼 Si hubiésemos contado con un colchón, la sangre no llegaría al río, aunque hubiese podido suponer igualmente una pupa en nuestras finanzas.
Ahora bien, ¿cómo tenemos que construirlo? Si buscas en Internet, hay todo tipo de teorías y fórmulas. 🤓 En Gesconsa Consultores recomendamos que la cantidad que apartemos en nuestra cuenta corriente sea la suma de los gastos imprescindibles de seis meses. Una vez hemos alcanzado ese objetivo, comienza el momento de la inversión. ➡️ Ahorrar no significa invertir. Son dos conceptos totalmente distintos, aunque nunca debería contemplarse el uno sin el otro.
Ahorros: ¿Qué tipos hay?
Al igual que existen varias formas de crear un colchón de seguridad, también hay múltiples formas de generar un ahorro. ¿De qué depende? De los instrumentos financieros que empleemos para ello. Aquí tienes algunos tipos:
- Ahorro público. El Estado es el protagonista al recibir ingresos a través de los impuestos de los contribuyentes y otras actividades. Este tipo de ahorro se destina a la inversión social, ya sea en infraestructuras, educación o justicia. El Estado ahorra cuando los ingresos son superiores a los gastos. Es entonces cuando aparece el concepto de superávit fiscal.
- Ahorro privado. Lo llevan a cabo las organizaciones privadas que no pertenecen al Estado. Encontrarías aquí a las familias, las instituciones sin ánimo de lucro y las empresas. En este último caso, se genera ahorro cuando existe una diferencia entre los beneficios y la parte correspondiente que se reparte entre propietarios o accionistas.
El ahorro cambia al igual que tu vida
¿Recuerdas cuando eras pequeño y ahorrabas para chuches? 🍭 No diremos ninguna marca hasta que no contacten con nosotros y nos regalen unas cuantas. 😉 En aquel momento tener tres euros en tu bolsillo era estar montado en el dólar y comprabas todo lo que necesitabas para una buena merienda. Sin embargo, ¿qué haces ahora con esta cantidad? Seguramente no sea el ejemplo más profesional, pero sí el más gráfico. Esta es la prueba de que tu necesidad de ahorro cambia a lo largo de la vida. De ahí que debamos tener en cuenta 1️⃣ en qué momento vital nos encontramos, 2️⃣ cuáles son nuestras necesidades y 3️⃣ qué objetivos financieros nos hemos propuesto.
¿En qué etapa de la vida podemos ahorrar más? A grandes rasgos (y sin tener en cuenta las infinitas situaciones personales de cada uno de los que entráis en nuestro blog) podemos considerar que, la etapa comprendida entre los 40 y los 65 años, es aquella en la que más dinero (conocimiento y tranquilidad) tenemos para ahorrar e invertir. Obviamente, depende de factores como: tener hijos o no, contar con una vivienda en propiedad o no, haber acumulado deudas en el pasado, etc… Nos gusta matizar esto por si algún ofendidito llega a nuestra web. 🤭
No obstante, esto no significa que en otras etapas no se pueda ahorrar. Estos son los pros y los contras que consideramos que existen en cada franja de edad:
- Hasta los 25 años. La posibilidad de ahorro es muy baja. 😩 Los jóvenes se encuentran estudiando, viven en pisos compartidos pagando un alquiler que, en la mayoría de los casos, lo afrontan sus padres. Además, muchos de ellos están centrados en sus estudios y no trabajan si la situación familiar de los sustentadores es lo suficientemente buena.
- De los 25 a los 30 años. Consideramos que es la edad perfecta para ahorrar. 🤩 De hecho, son muchos los jóvenes que aprovechan estos años para ir creando su colchón financiero. ¡Ojo! No siempre es posible. El encarecimiento de la vida y la situación del mercado inmobiliario dificulta la supervivencia financiera de un amplio sector de la población. Sin embargo, otro prefieren ‘disfrutar’ al máximo de forma inconsciente (económicamente hablando), viviendo por encima de sus posibilidades dentro del universo de las redes sociales.
- De los 30 a los 40 años. Esta década supone estrenarse en la maternidad y, desde que el bebé nace, los gastos se disparan. Si decides convertirte en padre, durante estos años es posible que te resulte MUY complicado ahorrar. 🥵 También es la edad en la que nos convertimos en propietarios, normalmente a través de una hipoteca. No obstante, dependiendo de los ritmos de cada uno, es posible que accedas a un trabajo más estable. Por lo tanto, tu situación financiera también puede mejorar.
- De los 40 en adelante. Llega el momento (desde nuestro punto de vista) de plantearnos nuevos objetivos financieros. Por ejemplo, la universidad de nuestros hijos o preparar nuestra jubilación. 👵🏼 ¿Te parece pronto? La jubilación SIEMPRE debe ser un objetivo a largo plazo. Prepararla cinco años antes no tiene sentido. Si hablamos de edades más avanzadas (a partir de los 50), es una edad en la que tus hijos estarán estudiando y, como bien sabes, esto no es nada BARATO.
Estos son algunos matices que debes tener en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre tus finanzas. Como habrás comprobado, no existe la edad perfecta. Todos los tramos tienen sus luces y sus sombras. Lo que sí que te recomendamos es que no ahorres sin invertir más allá de la cantidad que necesitas para constituir tu colchón financiero. ¿Habías escuchado alguna vez esto? Sigue leyendo. ⬇️
¿Ahorro sin inversión?
Aún hay personas que tienen todos sus ahorros en el banco. Si tú eres uno de ellos y estás tan tranquilo, Gesconsa Consultores no es para ti. Igual que los que han mantenido su hipoteca a tipo variable. 😂 Te vamos a revelar lo primero que le recomendamos a nuestros clientes es invertir todo aquel dinero que supere la cifra que necesitan tener disponible como colchón de seguridad. ¿Cuáles son las opciones? ➡️ Hoy en día, prácticamente todas. Sin embargo, nosotros tenemos nuestras favoritas. Metales de inversión, cuentas remuneradas o nuestro ‘coflipping inmobiliario’. Lo importante es que tu dinero se mueva. 💨
Los productos que ofrece el mercado son cada vez más flexibles y es prácticamente imposible que no encuentres mínimo uno (nos vamos a pasar un poco por el forro la diversificación) que conecte con tu mentalidad, tu capacidad financiera y tu aversión al riesgo. Si supieras las cosas TAN chulas que hacemos… 😍
Te vamos a poner EL EJEMPLO. 👀 Una de nuestras clientas ha invertido en metales de inversión con una empresa nacional. No te diremos con cuál para no hacer el primo y que te pires con ellos. Tenía 30.000 euros en su banco que no utilizaba y los ha bloqueado en este producto durante cinco años. ¿El resultado? ➡️ Unas ganancias mensuales de 300 euros durante este espacio de tiempo. ¿Qué ocurre al finalizar? 😉 Recupera el dinero aportado más una pequeña revalorización, además de la cifra que se ha ingresado todos los meses.
¿Por qué no sabes que esto existe?
- No te has preocupado en informarte.
- Estos productos no te los ofrecen en tu banco.
- Tu asesor financiero dependiente no te lo cuenta porque no se lleva pasta con ello.
Esto existe, pero también otros productos con los que ahorrar de forma mensual una determinada cantidad e ir viéndola creces desde cantidades tan ridículas que parten de los 30 ó 50 euros. 💶 ¿Por qué tampoco lo sabes? Vuelve a leer el párrafo anterior o mejor, contacta con nosotros y te lo explicamos.
¿La regla 50/30/20 es útil?
Digamos que no tiene la eficiencia que te venden muchos asesores financieros o incluso tu bancario de confianza. No es que seamos unos genios, es que es inviable para muchos perfiles. ¿No nos crees? Nos gusta la gente con capacidad crítica. 😏 Veamos, vete a una calculadora basada en este sistema (tienes mil en Internet). Introduce tu salario y verás como la herramienta te hace una división automática de tus ingresos. Estamos seguros de que es posible que, según tu perfil, es bastante probable que ya solo a tu vivienda le estés destinando más.
¿Qué hacer en este caso? Si ya has tomado la decisión de ahorrar aunque sea una mínima cantidad, tendrás que contener (reducir) tus gastos secundarios o no obligatorios. 😳 Muy probablemente aquellos que tengan que ver con el ocio (viajes, restaurantes, compras, etc…). Sabemos que es una decisión cero agradable.
Ahorrar nunca ha sido fácil y mucho menos invertir. No solo se necesita dinero, sino también una educación financiera de base, algo que hemos notado que no termina de encajar (en muchos casos) con la mentalidad española. 🇪🇸 No te olvides que los lujos y las despreocupaciones nos gustan a todos. Igual que nos gusta compartir contenido con todos vosotros a través de nuestras REDES SOCIALES. ¿No las conoces? ¡Aquí te dejamos un enlace!




